CUANDO AUDREY CONOCIÓ A HUBERT

¡Por fin! ¡Por fin! ¡Por fin! ¡La primera publicación!


Hoy vengo a hablaros probablemente de la relación más fuerte que ha habido entre el cine y la moda,personificadas en Audrey Hepburn y Hubert de Givenchy.


No sólo fueron musa y artista,si no que mantuvieron una relación de amistad que duraría toda la vida hasta la temprana muerte de Audrey con 63 años.Pero… Comencemos por el principio:


Corría el año 1953 y Audrey era la actriz del momento,catapultada a la fama por su papel de la princesa Anna en Vacaciones en Roma y por su merecido Oscar a mejor actriz,Audrey resaltaba por su extrema delgadez,muy distinta al canon de belleza del momento,y aun así profundamente elegante enfundada en los vestidos diseñados por Edith Head para dicha película.







Pero a pesar del éxito que tuvo la película y lo que influyó en la moda de la época,Audrey no se sentía identificada con esos diseños.Por esta simple razón,aprovechando que estaba en San Juan de Luz de vacaciones con su madre,tuvo la oportunidad de viajar a París y encontrar un vestuario adecuado para la que sería su próxima película:Sabrina.


Cuando llegó a París se presentó en el taller de Hubert de Givenchy,Hubert un aristócrata convertido en diseñador influido por la estética Balenciaga (quien fue su mentor),hacía diseños para la mujer moderna,con colores sólidos y líneas puras y rectas.


El ayudante de Hubert le avisó de que la señorita Hepburn quería verle,él emocionado pensando que era la mismísima Katharine Hepburn salió a recibirla con los brazos abiertos,cual sería su sorpresa al encontrarse como él mismo la definió a “un frágil animalillo. Tenía unos ojos muy hermosos y era muy delgada y frágil...Además,no llevaba nada de maquillaje”


Audrey vestía un sencillo pantalón,una camiseta y un sombrero de paja en cuya cinta ponía Venecia,Hubert quedó impresionado…


Givenchy no podía crearle un vestuario completo con el poco tiempo del que disponían,aún así la invitó a echar un vistazo a la colección que tenía casi completa por si encontraba algo que la sirviera. Audrey eligió un traje chaqueta de lana gris que la pareció perfecto para el papel y a continuación vio el espectacular vestido blanco que se convertiría en la pieza clave del vestuario de su personaje,y para terminar un vestido negro de escote barco (que tanto la caracterizaría en los cincuenta) con pequeños lazos en los hombros. 








Ese día supondría uno de los días más importantes para la vida de Audrey,Givenchy y para la historia de la moda y el cine,no solo por los espectaculares trajes que Audrey a lo largo de su carrera llevaría, si no por la estrecha amistad que con tanto cariño recordaban ambos.


(Audrey paseando con Givenchy en París)


Fue tal el éxito del vestuario de Sabrina que después llegaría Una Cara Con Ángel con sus vestidos multicolores,Desayuno Con Diamantes con ese vestido negro con escote en la espalda,seguramente el más emblemático de la historia del cine,Charada con sus muchos abrigos de colores sólidos con gorros y trajes chaqueta a juego, y muchas tantas otras películas que consolidaron el mayor binomio entre moda y cine de la historia:Audrey y Givenchy.





Muchos se preguntarán qué tiene que tener un vestido en la pantalla o fuera de ella para que después de sesenta años siga considerándose icónico y no solo eso si no que incluso ponible (como es el caso del vestuario de Desayuno Con Diamantes),mucho más ponible que otros vestidos más actuales que enseguida se quedan obsoletos y a ninguna famosa se le ocurriría ponérselo ¡a menos que no quiera parecer su abuela!,pero todas matarían por llevar ese vestido negro,aunque claro...no todas son Audrey.




Cuando Audrey se puso enferma no había cosa que deseara más que volver a La Paisible (su casa en Suiza y la que consideró su verdadero hogar),ya que ella se encontraba en Estados Unidos y los médicos la desaconsejaban viajar,Givenchy se encargó de contratar un avión privado con todas las comodidades posibles para que su amiga pudiera volver a casa justo a tiempo para Navidad.Ya en Suiza,él fue a visitarla y Audrey pidió que le bajaran un abrigo de color azul de su vestidor:“toma el azul Hubert,porque el azul es tu color”,lo besó y se lo entregó a su amigo que “esperaba que lo conservara toda su vida”. Esa noche mientras regresaba a París,Hubert llevaba el abrigo sobre los hombros,es la última vez que se verían.

Es mucho lo que se podría decir de Givenchy,Audrey y sus películas,de las que hablaremos y conoceremos más en otra ocasión.Este es mi pequeño homenaje para Givenchy y para una mujer que aparte de ser actriz,formó parte de la Resistencia holandesa contra los nazis,fue embajadora internacional de Unicef,amante incondicional de los niños y un ejemplo e inspiración para muchas personas sin pretenderlo.

En su memoria me despediré con una frase de Audrey en sus últimas Navidades:


“Mi único deseo para esta Navidad es paz. Especialmente para los niños de este mundo.Solo entonces el agua que les damos aplacará su sed,el alimento nutrirá sus cuerpos,las medicinas los sanarán,y solo entonces vivirán para jugar y aprender,y sus padres vivirán para amarlos.”


Comentarios