Año 1963,Elizabeth Taylor subida en una carroza vestida de dorado de pies a cabeza,los extras que se encontraban en la escena tenían que rugir Cleopatra,pero no fue Cleopatra lo que rugieron,sino Elizabeth.
Parte de esa espectacular escena (difícil de olvidar) es gracias al vestuario (tuve la oportunidad de verlo en una exposición en Madrid hace algunos años).El vestuario de Irene Sharaff le impactó tanto a la actriz,que empezó a usar esa estética para su vida diaria,causando tendencia y poniendo de moda las túnicas,las joyas extravagantes y el eyeliner egipcio.
La película más cara de la historia hasta ese momento,casi llevó a la quiebra a la 20 Century Fox,y que además dio lugar al mayor romance de Hollywood de todos los tiempos entre Elizabeth Taylor y Richard Burton (de esto hablaremos en otra ocasión)
No solo fue la película más cara,por la que más cobró una actriz principal (un millón de dólares,una cifra insólita para la época), sino que también fue la que más cambios de vestuario tuvo,hasta un total de 65 vestidos llegó a lucir Elizabeth Taylor,a cual más espectacular.
Y pensar que hace más de 50 años que esta película marcó un antes y después en la historia del cine y de la moda,y que a día de hoy sigue marcando tendencia..
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